Exposición ESCHER en Madrid

Del 2 de febrero hasta el 25 de junio de 2017 Madrid acoge la retrospectiva Escher, una de las exposiciones que ha tenido mejor acogida entre el público internacional con más de 700.000 visitantes hasta el momento. La muestra, que puede visitarse en el Palacio de Gaviria está compuesta de 200 obras del visionario holandés cuyas creaciones han marcado las mentes de los científicos y el imaginario de los diseñadores, además de haber ejercido una fuerte influencia en el mundo del arte.

La exposición incluye algunas de las obras maestras de este genio del surrealismo como “Mano con esfera reflectante”“Relatividad (o Casa de Escaleras)”, y “Belvedere”. Esta selección de piezas permite profundizar en la trayectoria de Maurits Cornelis Escher (Países Bajos, 1898-1972) artista del grabado, intelectual y matemático, cuyas obras han marcado la cultura colectiva durante décadas. Junto con el fondo mostrado, la exposición incluye experimentos científicosáreas de juego y recursos educativos que contribuirán a que visitantes de todas las edades comprendan sus perspectivas imposibles, sus imágenes desconcertantes y los universos aparentemente irreconciliables que se unen en él para formar una única dimensión artística.

La muestra -producida y organizada por Arthemisia en colaboración con The M.C. Escher Foundation, está comisariada por Mark Veldhuysen, Comisario de The M.C. Escher Foundation, y Federico Giudiceandrea, gran coleccionista italiano- hace posible, además, la reapertura del Palacio de Gaviria, uno de los tesoros arquitectónicos de la ciudad de Madrid que ha permanecido cerrado durante años.

Maurits Cornelis Escher (Leeuwarden, Países Bajos, 17 de junio de 1898-Hilversum, Países Bajos, 27 de marzo de 1972), fue un artista neerlandés conocido por sus grabados xilográficos, sus grabados al mezzotinto y sus dibujos, que consisten en figuras imposibles, teselados y mundos imaginarios.

Su obra experimenta con diversos métodos de representar (en dibujos de 2 o 3 dimensiones) espacios paradójicos que desafían a los modos habituales de representación.

A lo largo de su carrera realizó más de 400 litografías y grabados en madera, y también unos 2000 dibujos y borradores. De muchos existen decenas de reproducciones, cientos e incluso miles de otros. Al final de su carrera destruyó algunas de las planchas para que no se realizaran más reproducciones de originales. También existen estudios y borradores de muchas de sus obras, en ocasiones también varias versiones de algunas de ellas. Muchas de sus obras se vendieron masivamente poco después de su muerte y están esparcidas por el mundo. Un grupo importante está expuesto de forma permanente en el Museo Escher en La Haya, Holanda.

Como artista, M. C. Escher resulta difícil de clasificar. Se han hecho múltiples interpretaciones de sus obras, pero la realidad es que Escher no tenía grandes pretensiones ni mensajes que transmitir, sino que básicamente plasmaba lo que le gustaba. No basaba su trabajo en los sentimientos, como otros artistas, sino simplemente en situaciones, soluciones a problemas, juegos visuales y guiños al espectador. Visiones, en ocasiones, que le sobrevenían por las noches, que pasaban por su imaginación y que creía merecedoras de ser plasmadas en sus cuadros.

Él mismo reconocería que no le interesaba mucho la realidad, ni la humanidad en general, las personas o la psicología, sino sólo las cosas que pasaban por su cabeza. En cierto modo era alguien introvertido, dicen incluso que de trato difícil, que prefería crear su propio universo.

Los expertos coinciden, y es bastante evidente examinando la mayor parte de sus obras, en que una de sus principales características es la dualidad y la búsqueda del equilibrio, la utilización del blanco y el negro, la simetría, el infinito frente a lo limitado, el que todo objeto representado tenga su contrapartida.

El análisis de sus obras, tal y como definió Bruno Ernst, uno de sus biógrafos y amigo personal, permite clasificarlas básicamente en tres temas y diversas categorías:

  • La estructura del espacio – Incluyendo paisajes, compenetración de mundo y cuerpos matemáticos.
  • La estructura de la superficie – Metamorfosis, ciclos y aproximaciones al infinito.
  • La proyección del espacio tridimensional en el plano – Representación pictórica tradicional, perspectiva y figuras imposibles.

Las obras más conocidas de Escher son probablemente las figuras imposibles, seguidas de los ciclos, metamorfosis y, directa o indirectamente, sus diversos trabajos sobre la estructura de la superficie y la partición regular del plano (patrones que rellenan el plano o teselado).

Gran parte de su obra se guarda en el Museo Escher (Escher in het paleis) en La Haya (Holanda). (Wikipedia)