La pluma en la lengua

logo-la-pluma-en-la-lenguaFlor de Mujer

(Para aquellas que solemos volver a empezar)

Soy el rojo de la sangre que da vida
Como el de una flor
Creciendo entre las ruinas.
En medio de tu odio
Y su desgarro esta mi fe,
Porque entre piedra y sequedad…
Resucitan amapolas.
Soy el verde del tallo que renace
Libre hasta las hojas,
No tengo raíces en macetas diseñadas
Tengo flores en medio de la nada.

Eres Poema

Pareces un poema
De amor y simpleza
Sin rimas ni octavas,
De versos libres como el viento,
De palabras que te cortan el aliento.
Pareces un poema,
De esos que sanan las heridas
Que son bandera, y son canción,
Un poema dormido
Entre los dedos de un niño.
Poema de la gente
Sabido en cada uno,
De esos que son refugio
y bálsamo en los valles del temor.
Un poema único
Envuelto de revolución.
Ninfa de poemas de albedrío veraz,
Manifiesto de paz que se puede cantar.

Libre

Quiero mi libertad.
Esa que viene de adentro.
Libertad que no se compra.
Se arrebata.
Que te hace bien Y te alegra
Que no te deja jamás.
Quiero esa libertad
Que vive en estas palabras
Y en los cuentos que se
Inventan sin querer.
Libertad de bondades
Sin engaños ni barbaries,
Libertad de abuelos
Y de siesta en el canal.
Quiero esa libertad inocente,
De pan con manteca y salida en bicicleta,
De árboles y albores,
De cordones sin atar,
Con amores de miradas y hormonas de mocedad.
¡Reclamo mi libertad!
De escribir versos sin rima,
De competir sin pugnar,
De abrir las alas henchidas por tus besos
Y planear,
Solo planear…con 8 años de edad.

Pesamientos

Me pesan las manos,
Las piernas, los dedos,
Me pesa la cabeza, el cuello,
Los hombros, los hombres,
La gente, las fuentes,
Me pesan las rodillas,
Los pechos, el vientre,
Me pesan las verdades,
Y las mentiras,
Me pesa el aire
vidrio en mi piel,
Y me pesa más…
Me pesan los ojos, los parpados,
Las lágrimas, la sangre,
Los movimientos,
Y los pensamientos,
En realidad,
Esos, son los únicos que me pesan.

Reivindicación

Voy a levantarme: para sorpresa de muchos.
Quiero ser parte del viento,
Que trae seducida a la lluvia
Que ahoga a los pastos secos.
Quiero sacudirme
Alguna que otra basura,
Y arrancar de mi interior,
Un viejo y denso dolor.
Quiero abrir un caminito
Como una huella de bosque,
Para que caminen despacio,
Mis pies y al lado tus pasos.

Tus manos

Cuanto dejaron en mí tus manos…
Grandes manos suaves,
Y masculinas manos,
Encendieron y apagaron
Tus manos…
Las yemas de tus dedos
Dibujaron mi realidad
Pero desdibujaron mis pies.
Cuanto dejaron,
Cuanto hurtaron,
Tus manos…

Mar

El mar me subleva,
Terror que atrae,
Y me devuelve criaturas que desertan.
Las despide el mar,
Como despide mi cordura.
Amansa la honda soledad del alma,
Las olas se arriman
Para ver si acepto,
Y entro bajo la piel salada del océano…
Para ver si me acostumbro.
Y no vuelvo.
No vuelvo a ser tierra firme y
Deserte a la montaña
Como las criaturas inertes en la orilla.

Donde estas

¿Donde estas amor…?
Durmiendo en una estrella,
Que se apagara cuando se abran tus ojos.
Jugando en un juego extraño
Recostado al borde de un lago sin agua,
De un desteñido azul,
Buscando peces de colores descoloridos
En el agua turbia,
De una perezosa noche de verano frio.
¿Donde iras hoy amor…?
A volar insaciable, ave de paso,
Cansado tu rostro reposa en el aire,
Navegas en un barco cargado de ansiedades,
En la quietud de las noches descansas incierto.
En la mañana mal herido,
Querrás anclar en mi puerto.

 

 

Karina Canales
Karina Canales
Escritora